Girls Go Ska: un corazón sororo que late al ritmo del ska

Actualizado: 18 de dic de 2020

Un día por ahí de mediados de noviembre estaba perdiendo mi tiempo viendo historias en Instagram cuando me topé con una serie de canciones que compartió una amiga desde Spotify. Escuchaba unos cuantos segundos de cada una antes de picarle al lado derecho de la pantalla para saltarme a la siguiente. Mi cerebro estaba absorbiendo poco de lo que mis sentidos capturaban, como suele pasar cuando te encuentras en ese sopor inducido por las redes sociales. Pero la última canción logró sacarme de mi sopor lo suficiente para decir “Ah, está chida” y hacerme retener algo de la información que recibí en esos quince segundos que dura una historia entera. Tenía un groove infeccioso, saxes dulces y simultáneamente tristones, y contaba con una voz segura que exigió mi atención. Además, la portada también llamó mi atención de inmediato, me encantó: una ilustración de una chica sentada en una colina, dominada por tonos azules y morados. Sin embargo, en ese momento no pasó mucho más: como ya mencioné, yo no estaba en el estado mental como para apreciar realmente algo genial; pasé a la siguiente historia y seguí con mi día.

Tan sólo unos días después, esa canción regresaría a mi vida gracias a que las próximas entrevistadas de Revista Cluster serían nadie menos que Girls Go Ska, la banda detrás de “La distancia”. La coincidencia me pareció divertidísima, así que cuando Mariana —que por la FaM conoce a algunas de las integrantes de GGS— me preguntó si quería entrevistarlas junto con ella, no dudé un instante. Nos dimos una semana para familiarizarnos con su trabajo e idear una línea de preguntas que fueran (esperábamos) interesantes y entretenidas. Estaba nervioso pero emocionado en los días antes de la entrevista, pero prácticamente en cuanto comenzamos me di cuenta que no había por qué estar nervioso (aun así no se quitaron mis nervios por completo, pero ése ya es problema mío), porque Dani (bajo), Joce (percusión, coros) y Mariela (batería) son de las personas más agradables con las que he tenido el gusto de platicar, con una vibra individual y colectiva súper bonita y cálida; realmente fue una pena no haber podido hacer la entrevista en persona.

Antes de que siquiera comenzaran las preguntas, cuando todavía estábamos echando el coto esperando a que todas se fueran integrando a la llamada, se sentía el amor entre ellas, amor que también se extendía a lxs integrantes ausentes de la banda: Sole (voz y saxofón tenor), Eli (sax tenor), Arlet (sax alto) y Yamir (guitarra). Ese amor también era aparente cuando hablamos de música, fuera la que creaban juntxs estas seis brujas y un poeta, o la que las ha acompañado durante su vida y las inspira. Antes de dejarles con las preguntas que propiciaron más de una hora de conversación, quiero pintarles la escena como la vi yo: estaban por dar las 17:00; todavía había luz afuera, pero ya estaba teñida de ese tono grisáceo que precede al esplendor del ocaso; estaba sentado en mi escritorio viendo hacia la ventana, y en la pantalla de mi laptop van apareciendo otras ventanas, primero Mariana, luego Dani y Joce, y finalmente Mariela; cada quien estaba en su propio espacio, pero en esa momento nos juntó Girls Go Ska. Estaba tan absorto en lo que nos estaban contando que apenas me di cuenta de la oscuridad que me rodeaba hasta que terminó la llamada.


Mucho gusto. Bueno, nos gustaría que nos contaran, a grandes rasgos, cuál es la historia de la banda. No sé si todas ustedes estuvieron desde el principio, pero también: ¿por qué surgió?, ¿quiénes estuvieron desde el inicio?


Dani: Pues yo te puedo contar un poquito de la historia, yo estuve desde el principio. Yo fui la segunda bajista, técnicamente, en Girls Go Ska; hubo una primera bajista pero creo que duró muy poquito, y ya luego entré yo. Estoy hablando como del 2016, hace cuatro años. Mariela, ella también estuvo ahí, ella sí es la original original, ella sí estuvo desde el principio. Y todas nos reunimos porque la cantante, Soledad (Souledad) —yo tenía un amigo en común con ella de la escuela y me acuerdo que sólo me escribió y me dijo “Oye, tengo una amiga que necesita bajista, ¿te gusta el ska?” y yo le dije “Pues sí”, ¿no?, o sea “Sí me gusta y quiero tocar”, “Te paso su contacto” y Soledad me contactó por Facebook y me dijo “nos vemos en General Anaya el domingo, es un proyecto, blah blah blah”. Y ya, fui, y ahí estaba Mariela y otras chicas que ya no están, pero que estuvieron ahí desde el principio, y empezó ahí la aventura.


Joce: Así mero, en resumidas cuentas fue como una idea de Sole, como un llamado vía redes sociales, y fue así como llegamos… De hecho el otro día estaba comentando con… creo que fue con Arlet o con Eli, que no nos conocíamos realmente antes de la banda, o sea, era así como por amigos en común y todo eso, y como que es lo bonito de todo esto, que nos hicimos amigas ya dentro de la banda. Y no sé, es muy bonito.


¿Cuántas son actualmente? O sea, ¿quiénes y cuántas son?


Mariela: Somos seis brujas y un poeta, como siempre decimos, y sobre lo que decían ahorita, yo nada más agregaría que GGS ha pasado por diferentes etapas hasta llegar a la alineación que tenemos ahorita. Todas las chicas que pasaron por la banda fueron parte de la historia, o sea, fueron construyendo esto de Girls Go Ska, y pues ahorita que estamos Jocelyn, Dani, Sole (vocalista y sax tenor), Eli (sax tenor), Arlet (sax alto), Yamir en la guitarra, y bueno, yo, Mariela, en la batería.


También teníamos la curiosidad, en parte por su historia, de saber por qué inicialmente decidieron tocar ska. O sea, por qué tocar ska en la actualidad y, ¿por qué este género?


Dani: Pues yo creo que nace del amor al género, principalmente. Me acuerdo que Soledad desde el principio nos dijo “yo amo esta música, y lo hago porque lo amo y siempre tuve tener una banda de morras”. Entonces siento que es como desde un mero amor al género, una pasión, una entrega. Nos gusta escuchar ska, le gustaba escuchar ska a Soledad, entonces de tanto que te gusta una música quieres de pronto homenajearla tocándola. La verdad, cuando empezó GGS, a mí me gustaba el ska, pero no conocía tanto como ahora; estar en la banda me hizo ver las épocas del ska, las diferentes bandas, la actualidad, lo tradicional, y después me di cuenta de que el ska es un género con mucha historia en México, en el DF también, particularmente, y simplemente hay algo en su ritmo que la banda se pone a bailar, y eso es algo muy poderoso. Y creo que también por eso el ska es algo que nos gusta.


Joce: Sí, ¿no? Y que además es como la base, pero de ahí, al menos yo, por ejemplo, me sentí muy muy cómoda en la banda cuando entré, porque a mí también siempre me ha gustado el ska, y a pesar de que siempre había escuchado ska y así, hasta que entré a la banda me metí así como de “wow!”. O sea, todo este tiempo estuve escuchando esto y ¡no lo estuve escuchando realmente! Pero ya estando en la banda me di cuenta de que no nada más es eso, sino que es como una mezcla con otros géneros que a mí también me gustan mucho, y que me di cuenta de que a ellas también les gustan mucho y fue como de “¡wooow, esta banda es hermosa!”. Hip hop, jazz, soul, reggae, obviamente. Entonces así como ¡ayy, qué hermoso! Siento que es como nuestro espacio, en el que nos podemos ahora sí que expresar. Expresar musicalmente, pues. Y ya, y está muy bonito.


¿Cómo suele ser el proceso de componer? ¿Alguien trae una idea y luego entre todas la van formando más?


Joce: Sí, normalmente es más o menos así. Digo, ahorita las rolas que van a salir en nuestro disco, creo que la mayoría las escribió Sole (las letras), y ya después se puso la música y todo eso. Normalmente es así, creo que, si mal no recuerdo, la última canción que hicimos fue “Sin sentido”, y Sole llegó con letra y acordes y nosotros le pusimos todo lo demás. También ahorita de cuarentena estamos trabajando, ~Dani está haciendo una rolita que está bien chida~, estamos trabajando en esa rolita… O sea, tenemos un montón de ideas, pero más o menos así funciona: que alguien lleva la idea, ya sea una letra, los acordes, lo que sea, y se monta ahí la rola entre todas.


Y, ¿cómo describirían ustedes este sonido? O sea, como ska de base pero muchas influencias, ¿cómo es el sonido de GGS?


Dani: OMG... Pues… ¿Cómo es el sonido? Yo creo que sobre todo en estas primeras rolas que hicimos luego luego sientes un groove que nos gusta que te haga bailar. O sea, yo podría decir que eso es de base, que el sonido de GGS tiene que ver con hacerte bailar, con hacerte moverte de alguna manera. A veces nos sale en forma más rápida, y a veces un poco más relajada, los reggaes, y hay algunas rolas que siento que no son reggae tampoco, pero son más tranquilas… No sé, no podría decirte “es rock tranquilo”, no sé qué es, pero tampoco es reggae. Creo que apenas se está formando el sonido…


Joce: Es una búsqueda, ¿no? Estamos explorando la música. O sea, sí, nuestra base es el ska y el reggae, y el ska tradicional, pero estamos explorando, estamos buscando, estamos compartiendo; compartiendo y aprendiendo y creciendo. Y no sé, siento que ahorita no podría decir como “ah, pues es esto”, o encasillarlo a “pues es esto”, sino que pues es. Es, y ahí está, y no porque digamos “ah, pues es, y ahí está”, sino porque es y ahí está, y es como lo nuestro… Nuestro bebé está ahí, aprendiendo y gateando… Pero correrá y volará.


Oigan, y ya mencionaron ahorita varias veces el álbum, entonces, ¿nos pueden contar más al respecto? Porque, pues qué chido, qué emocionante… ¿Qué nos pueden contar?


Dani: Yeah, pues te podemos contar que ha sido un proceso largo, nosotras empezamos con esto del álbum desde hace dos años ya, pero finalmente está llegando a su conclusión… Yo creo que la cuarentena algo en lo que nos ayudó fue que, como todo se detuvo, nos pudimos enfocar en todos los pendientes que teníamos del disco, y empezamos a ver poco a poco qué hay que ir acabando, y empezamos a decir “queremos sacar sencillos”, entonces “¿qué rolas?”, entonces ahorita podría decirte que el disco está en un 80% ya casi listo, pero todavía falta ese 20%, que nosotras auguramos que para febrero o finales de enero, tal vez, podríamos decir que ya está listo para sacarlo, para llevarlo, para todo… Son 8 canciones, son originales, hay skas, hay reggaes, hay sorpresas (muchas sorpresas)... hay muchos amigos que nos ayudaron a grabarlo, también; muchos instrumentistas que quisimos experimentar y nos ayudaron a grabarlo, entonces también muchos amigos y aliados, ¡y mucha emoción! Es nuestro primer disco, para muchas es nuestro primer todo: primera grabación, primera hacerla de productor, hacerla de escuchar qué queremos, cómo quieres que suene… O sea, ha sido un aprendizaje muy cañón técnico, emocional, justo el arte. Buscamos a alguien que nos pudiera diseñar la imagen que queríamos. “¿Cómo suena GGS?”, nos tuvimos que preguntar esa pregunta varias veces, pero ya casi. Eso es lo que yo puedo decirte del disco.


¿Cómo es abrirse camino en “la industria” de la música, por así decirlo, en una banda de puras mujeres, y más particularmente dentro de este género? ¿Cómo lo han experimentado ustedes?


Mariela: Perdón, otra vez mi señal. [Todas ríen —y aquí cabe mencionar que la entrevista estuvo repleta de risas—] Pero, pues, siento que, así como toda banda que inicia algún proyecto, es cosa de —como ya decía Joce—, abrirse camino, hacerse presente, decir “esta es mi música”, buscar espacios, buscar, a veces, pues quién comparta tu música. Invertir, creo que, tiempo y esfuerzo desde, primero, musicalmente, haciendo tu música, finalmente se trata de ofrecer algo de calidad a las personas. Y pues nada, como ya decía, abrirse y buscar espacios. Yo, en lo personal, creo que no, no hemos experimentado o sentido alguna diferencia por eso de ser una banda de mujeres, siento que el trabajo que hemos hecho, por el que nos hemos esforzado y demás, ha sido igual que a lo mejor otra banda que es mixta o de puros hombres o algo así. es lo que yo siento, hasta, al menos de lo que lleva GGS.


Joce: También esa es otra de las preguntas que normalmente nos hacen, y yo pienso siempre lo mismo. Sí hemos pasado por broncas pero creo que no son muy diferentes o quizás son exactamente las mismas que cualquier otra banda independiente pasa. Creo que muchas veces los problemas que han surgido son por cuestiones que van más allá de la onda del género. Y, no sé, creo que estar en una banda de morras para mí significa algo muy hermoso, es muy bonito, y quizás debería ser esa la pregunta, no “qué se siente ser una banda de morras en el medio de los hombres?”, O sea, ¡no! ¿Por qué, no? Quizá, “¿qué se siente estar en una banda de morras, con tus amigas?”. Para mí es algo muy hermoso, muy bello, súper bonito estar en una banda con mis amigas. y no sé, siento que también eso, como que estar juntas nosotras, pues nosotras como que vamos a lo que sea. Sea la bronca que sea, ya sea por cuestión de género, lo que tu quieras, pero vamos juntas. Eso me hace sentir a mí seguridad y como que no siento que vaya a haber una bronca que no podamos resolver, sea de la índole que sea.


Qué bonito. Y también se trata de eso, ¿no? Trabajar todas juntas y si puede ser más como en el ámbito profesional, pues todavía mejor... Entonces, qué lindo.


Joce: También por ahí siempre va como la, el mensaje de GGS. Decirle a las morras que ser morra no es un impedimento para hacer esto, para hacer arte, para bailar, tocar, cantar, lo que sea, componer. O sea, el hecho de que seas morra no es ningún impedimento para que puedas hacer esto. Y si alguien te lo dice pues aquí tienes a tus seis amigas, a tus seis hermanas que te van a decir “nel, sí puedes, ven, jala, tú puedes”. Siempre nos gusta decir eso, así como de “hey, tú, si eres morra y estás viendo esto, hazlo, da el primer paso, tú puedes hacerlo”. Eso también es de las cosas más bonitas y de las cosas que más valoro de esta banda.



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