Laurel Hell - Mitski

Actualizado: 1 jul


*usamos una escala del 1 al 7 para calificar nuestras reseñas

Luego de una sincera expresión de desgaste creativo por parte de Mitski una vez terminada la promoción de su álbum altamente exitoso Be The Cowboy (2018), el futuro de su discografía era algo incierto. Sin embargo, a unos meses de que terminara el 2021, Mitski resurgió de una hibernación digital para anunciar que a inicios de 2022 estrenaría su sexto álbum de estudio, Laurel Hell.

Desde el lanzamiento de Be The Cowboy y la viralización en redes sociales de sus canciones “Nobody” o “Washing Machine Heart”, parecía que replicar el éxito e incluso el vínculo música-audiencia del álbum pasado sería una ardua tarea para la cantante japonesa-estadounidense. Es por ello que el anuncio de Laurel Hell se volvió un disparador de intrigas, principalmente respecto a las expectativas de sus fanáticos. Sin embargo, el primer acercamiento al álbum, “Working for the Knife”, aterrizó esas expectativas: se trata de un tema que expone la tortuosa relación entre el deseo por crear y las aplastantes exigencias del empleo; el dolor, la nostalgia y la tristeza características del lenguaje lírico de Mitski estaban en su lugar, así como la experimentación sonora que hace de cada álbum en su discografía un espacio único.

A ese sencillo le siguieron “The Only Heartbreaker”, “Heat Lightning”, “Love Me More” y “Stay Soft”, canciones que, mientras están filtradas por el típico sonido ochentero, consiguen desmarcarse de otros trabajos similares por una presentación orgánica en la cual no parece querer replicar a artistas de aquella década y en cambio crear sonidos nuevos que también tienen actualidad. El resto del álbum oscila entre sólidos y agradables momentos antes escuchados en la discografía de Mitski, como “There’s Nothing Left Here For You” o “I Guess”, que retoman la emocionalidad tranquila pero no por ello menos desgarradora de “Because Dreaming Costs Money, My Dear” o “A Burninig Hill”. Por otro lado, “The Only Heartbreaker” o “Love Me More” aparecen como secuelas directas de “Nobody”. Aun así, hay momentos que se pierden sin realmente destacar, como “Stay Soft” o “Everyone”. “Valentine, Texas”, por su parte, parece un intento demasiado predecible por replicar la entrada del excelente primer track de Be The Cowboy, “Geyser”, pero sin surtir el mismo efecto.

Fuera de los sencillos, lo más llamativo es “Should’ve Been Me” y “That’s Our Lamp”. Debido a su condición orquestal, ambas delinean una gran separación de los tropos musicales más conocidos de Mitski, volviéndose algo muy gratificante para perfilar el cierre del camino emocional del álbum. Las dos son propuestas diferentes que clausuran con broche de oro lo especial y lo único de Laurel Hell.

Aunque el más reciente trabajo de Mitski no consiga tener el mismo efecto en sus escuchas al deslindarse por momentos de la tristeza, no deja de presentar temas viscerales y reconocibles en su lírica. En estas canciones se hace visible otro tipo de diálogo sobre el amor, las dudas y el desasosiego, además de introducir más enfáticamente los temas tan crudos presentes en “Working for the Knife”. El último álbum de Mitski no es un mensaje convencional; en cambio, el disco crea ciclos donde parece que la artista se habla a sí misma de manera introspectiva, poniendo en la mesa los acompañamientos, las emociones y las vivencias que quizá no tenían sus canciones con anterioridad. Laurel Hell agrega elementos líricos y musicales diferentes a los que nos empujaron a acercarnos a los álbumes pasados para que la persona que escucha pueda tener una suerte de catarsis en diferentes momentos de la vida. Con él, la discografía de Mitski no sólo se complementa, sino que se completa con sonoridades que permiten bailar lejos del dolor sin dejar de tenerlo presente.

Sin importar que el álbum sea disruptivo, considerando el historial cargado de emoción melodramática o depresiva de otras partes del catálogo de Mitski, sus mejores y peores momentos no pierden los elementos que han hecho de la cantante un éxito. Laurel Hell no significa una pérdida en el contexto musical de su creadora, pero tampoco es un paso gigante como lo fue su antecesor. Dentro de Laurel Hell, Mitski constituyó un proyecto con mucha calidad que se sostiene por sí mismo pero que no llega al nivel de sus mejores trabajos. Ante todo, es un excelente álbum para un rato emocional, para asignar memorias a sus canciones y ver si, con el tiempo, nos ayuda a soltar.


Canciones favoritas: “Working for the Knife”, “Heat Lighting”, “The Only Heartbreaker”, “Love Me More”, “There’s Nothing Left Here for You”, “Should’ve Been Me”, “I Guess”, “That’s Our Lamp”

Menos preferidas: “Valentine, Texas”, “Stay Soft”, “Everyone”

29 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo