top of page

Paramore según nosotrxs

Tras cinco años de descanso, Paramore vuelve el 10 de febrero con This Is Why. Durante casi veinte años, con cinco álbumes tan distintos que nos fascinan por igual, el trio maravilla de nuestros corazones emo nos ha hablado de amor, cambios, traumas, enojos y crecer, nunca sin dejar de evolucionar su sonido y crecer como artistas. No dudamos que la sexta entrega mantenga dichos estandartes en alto, y en lo que esperamos con anticipación su llegada pero en la espera, decidimos revisitar su discografía con oídos objetivos y corazones leales para ver qué lxs hace siempre tan especiales.


5. All We Know Is Falling (2005)

Es raro que una banda, particularmente una joven, llegue a la cima de sus poderes artísticos y creativos con su debut; el caso de Paramore no es una excepción. Lo que sí es distinto, es que hay algo realmente especial en All We Know Is Falling sin lo cual no creo que Hayley Williams y compañía hubieran llegado a las alturas en las que ahora se encuentran, y sin la cual tampoco me hubiera logrado hechizar más de una década después de escucharlo por primera vez. Es el menos único de sus hasta ahora 5 álbumes —contiene muchos de los tropos del emo-pop de la época sin realmente cambiar la fórmula—, así como el menos refinado —lo compusieron y grabaron unxs chavitxs de 15 a 18 años en unas tres semanas—, pero posee una energía cruda encantadora y una gravedad emocional que la banda nunca replicó, lo cual lo eleva por encima de mucha de la música similar de sus tiempos. Paramore maduró de forma exponencial entre el lanzamiento de AWKIF y Riot! dos años después, y sólo han continuado madurando como unidad artística, pero estoy agradecidx que antes de terminar de formarse nos obsequiaron esta pequeña e imperfecta obra maestra. —Mathias Ball Escamilla

4. Paramore (2013)

El álbum self-titled de Paramore buscaba representar el inicio de una nueva era y consolidar la nueva alineación de la banda después de la salida de Josh y Zac Farro unos años antes. Más que eso, Paramore se volvería el puente entre lo que fue Paramore y en lo que se convertiría.

Este sentimiento de transición se puede apreciar en la naturaleza caótica del proyecto. A momentos, Paramore pareciera no tener sentido, ya que las canciones brincan de un extremo a otro sin advertencia en un juego de experimentación genérica. A pesar de mantener restos del Paramore antiguo, la mayor parte del tiempo la banda abre nuevas puertas sonoras a lo largo del disco. Con los interludios y canciones tan explícitamente pop como “Still Into You”, Paramore se atreve a salir de los límites que lxs definían y darnos una probada de lo que estaba por venir.

Las letras son viscerales, quieren mostrarse fuertes y maduras cuando en realidad entre líneas se asoma lo perdidxs que se sentían y sus declaraciones no son más que una ficción de lo que querían que fuera Paramore. Hablan de la búsqueda de algo más, y tocan frecuentemente los temas del futuro, la esperanza y el cambio. El frágil estado en el que se encontraban dio vida a este fascinante álbum, que se siente como caminar sin rumbo pero con un último destello de esperanza, mientras imaginamos futuros posibles y recordamos el pasado. —Perla Sánchez


3. Riot! (2007)

Es imposible pensar en Paramore sin que se te venga la icónica portada blanco y negro, con la palabra Riot! plasmada en naranja como un grito gráfico. Su segundo álbum, con una Hayley de apenas 19 años, es sin duda el disco más conocido de la banda, así como uno de los más representativos de la escena pop punk de los 2000.

Fue Riot! el álbum que inició mi amor por Paramore y que con el paso del tiempo no me permitía dejarlos atrás. La banda tomó el pop punk sin miedo entre sus manos y nos regaló un álbum excepcional, con armonías vocales increíbles y texturas diversas, pero también muy visceral. La energía vibrante y adolescente de la banda está completamente plasmada en este trabajo, con la cual logra suscitar la nostalgia de sus escuchas y remontarlxs a su propia juventud con cada escucha. Puede ser que Riot! no sea su trabajo más completo como pieza, pero está lleno de canciones poderosas que con el paso del tiempo han comprobado no tener fecha de caducidad. En conjunto, crean un álbum cuyo impacto cultural es innegable: cambió la música de la época, no sólo el pop punk, y a la propia banda, ya que fue este álbum con el que se posicionaron como pieza esencial del panorama musical contemporáneo. —Gretel Angulo


2. After Laughter (2017)

Con su alineación más sincera, Paramore experimenta un cambio natural en el que todo lo que se puede sentir tiene cabida porque, entre todas las posibilidades del baile y el llanto, de “Hard Times” a “Tell Me How”, la catarsis cursa un ciclo completo, al ser tanto física como emocional. After Laughter es una pausa obligatoria de nuestros pensamientos más fluidos para que nos adentra a una experiencia emocional más completa y menos autodestructiva, que nos permite accionar de un sinfín de maneras, lo cual logra al hablar sobre la comodidad que trae sentir dolor; los intentos desesperados por solucionar nuestros malestares; la imposibilidad y el error de creer en la felicidad perpetua; asentarse en la ambigüedad temerosa preguntando qué sigue; el aceptar constantemente que estar mal está bien.

Si bien las sonoridades radicalmente distintas al resto de la discografía de Paramore fueron divisivas entre lxs escuchas, y algunas canciones se pierden dentro del álbum, la coyuntura de una instrumentalización generalmente upbeat con letras enojadas, tristes y confundidas, bastante confesionales para Hayley Williams, crea una serie de sensaciones únicas que colocan a Paramore en uno de sus mejores momentos hasta ahora. After Laughter tiene el potencial de reubicarse en nuestras historias personales y ayudarnos a sanar pero también a sentir con todas sus letras aquello que le precede en la discografía de la banda. —Er Yáñez


1. brand new eyes (2009)

Cuando la estabilidad de Paramore parecía ser puesta a prueba y su continuidad se encontraba en riesgo, mostraron la fuerza y consistencia que aún le quedaba a esa primera versión de la banda. Brand New Eyes se destaca dentro de la discografía de Paramore por su fluir maravilloso, muchas propuestas distintas y un inicio así como un cierre poderosos y emocionales.

La artesanía en las composiciones y en las letras lo convierten en un disco increíblemente asimilable. Las melodías que nunca son demasiado complicadas y las letras memorables hacen que sea fácil de escuchar pero al mismo tiempo logra imprimir su huella para la posteridad. A lo largo del álbum, Paramore lidia con la crisis de la edad, el romance, y el rencor en canciones aceleradas y baladas de pop punk, en las que gruñen con electricidad y dulzura; es la culminación del sonido que la banda había estado refinando toda su carrera. Paramore estaba al borde del colapso, pero en la calma previa a la tormenta lograron crear el mejor material de su carrera, áspero y tenso pero también sutil, muy bello y profundamente conmovedor. —Samuel Sánchez

77 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page