• Clara Hoffmann

Riot Grrrl/ Las creadoras del Girl Power

Actualizado: 30 de nov de 2020


por Clara Hoffmann de Buen


Imaginemos que vivimos en Washington State a inicios de los noventa y estamos particularmente interesados en la música punk. En esos momentos el género ya llevaba bastante tiempo en la escena musical, había servido como parteaguas para el desarrollo de futura música y además alteraba e influenciaba tremendamente la cultura popular del momento. Pero el crecimiento y la popularidad del punk llevó a la “aparición” de defectos y fallas dentro del mismo movimiento que resultaban agresivos y perjudiciales hacia ciertos grupos poblacionales. Uno de ellos: las mujeres.


Un método de comunicación común durante esos años eran las zines o zine, una especie de boletín hecho e impreso a mano. Dentro del movimiento punk eran particularmente importantes para “pasar la voz” sobre bandas nuevas, realizar entrevistas, etc. Siendo que el punk se había vuelto un género popularmente “para hombres”, las revistas no contaban con ninguna participación de mujeres, ni otorgaba reconocimiento a agrupaciones femeninas. Kathleen Hanna y Tobi Vail crearon su propia “zine” llamada “Bikini Kill” en forma de protesta y posteriormente formaron una banda punk con el mismo nombre, dando inicio a una manifestación feminista llamada Riot Grrrl.


El movimiento fue conformado por varias bandas que se identificaban como parte de Riot Grrrl como Bratmobil —increíble nombre, por cierto—, Excuse 17, Team Dresh, entre otras. Se convirtió en un colectivo femenil que buscaba apoyar y fomentar arte creado por mujeres en un momento en el que parecía no tener lugar. La segunda publicación o “zine” de Bikini Kill fue titulada “Girl Power”, y se cree que fue la primera vez que el término fue utilizado, logrando de tal forma que la discusión propuesta por Riot Grrl fuera conocida generalmente. Creaban puntos de encuentro, conciertos en los que se insistía en la participación de mujeres en la audiencia, en el escenario y en la creación de publicaciones que apoyaran al movimiento. Repartían folletos y volantes (como el de la derecha) para convocar puntos de encuentro, creando el sentimiento de amistad y solidaridad que continúa caracterizando a los movimientos feministas actuales. En la misma publicación en la que se menciona “girl power” por primera vez, Kathleen Hanna, vocalista de Bikini Kill, publicó un manifiesto del movimiento (traducido de forma inexperta, recomiendo leer el original) que incluía puntos como los siguientes:


  • Porque las mujeres queremos que nos sea más sencillo consumir y apoyar nuestro trabajo.

  • Porque considerar que nuestro trabajo está conectado al de otras es esencial si buscamos descubrir cómo lo que hacemos impacta, refleja, perpetúa o interrumpe el status quo.

  • Porque sabemos que la vida se trata de más que simple supervivencia y, evidentemente, estamos conscientes de que la idea punk rock de “puedes hacer cualquier cosa” es crucial para la revolución “angry grrrl rock”, que trata de salvar la vida física y cultural de todas las mujeres de acuerdo a sus propios términos, no a los nuestros.

  • Porque creo con todo mi corazón-mente-cuerpo que las mujeres constituyen una fuerza revolucionaria que puede y va a cambiar al mundo “for real”.



Es imposible que fuera un movimiento completamente pacífico y sin dificultades. Existían grupos, usualmente de hombres, que asistían a los conciertos a golpear a las asistentes —qué sorpresa que se tomen medidas agresivas hacia mujeres manifestándose, en verdad no lo veía venir—. Internamente, se criticaba al movimiento por no ser lo suficientemente inclusivo hacia mujeres de distintas clases sociales y/o procedencia; aunque aquel punto se negara, estuvo siempre presente en las críticas por parte de la prensa general y personas ajenas al movimiento. El nombre “Riot Grrrl“ y las bandas que se identificaban como parte de la tendencia, se volvieron cada vez menos comunes. Aun así, el efecto del movimiento y la validez del mismo, está presente en la actualidad y fueron de gran importancia para la incorporación y normalización de mujeres en conjuntos punk.


Las ideas propuestas por Riot Grrrl fueron de gran importancia en la cultura punk feminista, pero se quedaron un poco atrapadas en Estados Unidos y Europa; pasaron unos cuantos años hasta que conjuntos punk latinoamericanos comenzaran a aceptar la participación de mujeres en la música, pero este es un tema que podemos dejar para una futura entrada. En fin, Riot Grrrl significó un momento de unión entre mujeres que no encontraban ni un lugar ni respeto como artistas en la escena musical y cultural del punk. Fue una forma de apoyarse mutuamente para evitar la propagación descontrolada de ideales sexistas y una de las primeras manifestaciones de artistas, adolescentes y estudiantes mujeres, defendiéndose ante la falta de reconocimiento como artistas serias y profesionales. Además, siendo que el punk es todo lo que la gente rechaza; en esos momentos, Riot Girrrl era lo más punk del planeta. Les dejo una playlist muy básica que incluye a las bandas que iniciaron el movimiento.







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